Aznarismos
4 mar 06
Jose María Aznar ha dado hoy la última muestra de su patriotismo a nuestro país ante millones de españoles que hemos escuchado, atónitos, sus palabras reproducidas en los diferentes medios de comunicación. Ha inaugurado la convención del PP, “mirando al futuro”, recordando el pasado, reinventándolo y tergiversando el presente. ¿Qué futuro nos quiere presentar si ni siquiera es capaz de reconocer su propio pasado y presentar el presente con veracidad? ¿De qué futuro quieren hablar si augura una balcanización de España a medio plazo? Sin ninguna duda Aznar está jugando un papel muy importante en lo que a la fragmentación y erosión de nuestra joven democracia se refiere.
- "Vengo a hablaros de lo que yo mas quiero que es España y el PP": no me cabe la menor duda, señor Aznar, de que lo que más quiere es al PP; de lo que sí dudo, y cada día más, es de que quiera tanto a España. Porque si fuera así no iría usted vendiendo la imagen que vende de nuestro país allá por donde va. ¿Qué clase de inversor extranjero estaría dispuesto a invertir en España si creyese todas y cada una de sus predicciones catastrofistas?. No hace mucho, un importante funcionario yugoslavo declaraba su asombro ante las declaraciones que tanto usted como ciertos medios afines vierten diariamente sobre una balcanización en nuestro país, añadiendo que estaban jugando ustedes con algo muy peligroso: por mucho menos de lo que está ocurriendo aquí, la antigua Yugoslavia entró en una guerra civil. Me pregunto si usted desea eso para España, si usted desea que nuestra patria se vea inmersa en una guerra entre pueblos, entre nacionalidades, entre comunidades, entre españoles: si no lo desea no hable más de balcanización, ni de desmembración, ni de desintegración, porque quizás, a base de repetirlo, acabe sucediendo. Y de suceder, pasados unos años, seguramente tendría usted la poca vergüenza de negar que las palabras “balcanización”, “desmembración” o “desintegración” salieron alguna vez de su boca.
- "Unos pactamos para hacer más fuerte a España y otros han pactado a costa de hacer más débil España": esta frase la pronuncia una persona que no creía en la Constitución Española, alguien que defendía el “no” en el referéndum consultivo sobre la que hoy es nuestra Carta Magna; esta frase la pronuncia el político que pertenece al partido que se negó a aprobar el título VIII de nuestra Ley Fundamental, el título que recoge la organización territorial del Estado. España, señor Aznar, no es la España una, grande y libre de la época franquista: España es Cataluña, es Galicia, es Aragón, es Cantabria, es Andalucía, es Madrid, es 17 comunidades y 2 ciudades autónomas; España es la Nación, la patria, el país, o como usted quiera llamarlo, integrado por nacionalidades y regiones autónomas y solidarias entre ellas. Y esa España, señor Aznar, se está desarrollando ahora, porque no pudo hacerlo en el momento en que se aprobó la Constitución: y no pudo hacerlo porque ya bastante difícil era abordar una transición democrática, como para plantear el desarrollo del Estado autonómico. La Norma Normarum fue el paso imprescindible para dotar a España de una democracia parlamentaria, pero no una norma condenada a permanecer invariable puesto que en la misma se regula un procedimiento de reforma. No es el caso, señor Aznar, todavía no se está reformando la Constitución, pero habrá que hacerlo para que podamos decir que tenemos una Ley Fundamental acorde con la realidad del siglo XXI; y cuando esto suceda, cuando la reforma se lleve a cabo, no se estará produciendo ninguna desmembración de España: simplemente se estará reformando la Ley Fundamental de nuestro país.
- "Yo creo que no, que lo que deberíamos hacer son dos cosas, dos cosas compatibles e incluso inseparables: la primera cuidar este Estado de las Autonomías plasmado en la Constitución. Y la segunda: fortalecer las instituciones que nos unen: el Parlamento, el Gobierno y la Administración del Estado, el Poder Judicial, los símbolos y la identidad de España": ¿cuándo piensan llevar a la práctica estas palabras?. Desde el 14 de marzo de 2004, fecha en la que perdieron las elecciones generales, no han dejado de debilitar al Parlamento al dejar vacíos sus escaños cuando los demás parlamentarios tienen la palabra, al negarse sistemáticamente a toda iniciativa legislativa que no proviniese de su grupo parlamentario, o al invocar la intervención de otros órganos en asuntos como la toma en consideración de un proyecto de ley (cuando dicho trámite corresponde exclusivamente al Parlamento); desde el 14 de marzo no han dejado de debilitar al Gobierno con una oposición crispante, demagógica, mentirosa y desestabilizadora, acusando al Gobierno legítima y democráticamente elegido en las urnas de todos los males habidos y por haber, y calificando al señor Zapatero de “Presidente por accidente”; desde hace dos años no han dejado de debilitar al Poder Judicial, acusándolo de falta de independencia, no acatando ni respetando las resoluciones judiciales emanadas de los Tribunales o utilizando a éste para sus fines partidistas; desde que ustedes no gobiernan no han dejado de debilitar los símbolos y la identidad de España, negando las lenguas, la historia y la cultura de las diferentes nacionalidades que conforman nuestra España plural; desde que están en la oposición no han dejado de faltar al respeto y de deslegitimar la voluntad de millones de ciudadanos que decidieron retirarles su confianza en las urnas, acusando a los mismos de ceder al chantaje terrorista islamista.
- "Eso es lo que deberíamos hacer ahora los españoles, si no queremos convertirnos en un país fragmentado, ingobernable, o a medio plazo, balcanizado. No hay Nación, ni Estado, que sobreviva a un proceso como el que está viviendo España": tiene usted razón, señor Aznar: deberían abandonar su discurso disgregador y fragmentador de la sociedad: y yo añadiría que no hay democracia que pueda sobrevivir al nivel de política basura que ustedes están llevando a cabo desde la oposición. El propio Ruiz Gallardón ha pedido moderación a su propio partido, y ha sentenciado que los ciudadanos "sólo estarán dispuestos a escucharnos si nuestro discurso comparte el mismo sosiego y sentido de la proporción que los ciudadanos demuestran".
- “El Gobierno mantuvo la presión policial contra la banda, detuvo a importantes dirigentes y desarticuló comandos operativos, a pesar de que me decían que no debíamos detener a personas tan importantes. ¿Eso es negociar?. No”: ¿acaso, señor Aznar, no es esto lo que está haciendo el Gobierno del señor Zapatero? ¿Acaso no se ha enterado usted, entre viaje y viaje al extranjero para desprestigiar la imagen de esa España a la que usted dice querer tanto, que se han detenido a más de 210 terroristas, que se han desarticulado una decena de comandos terroristas, que la cúpula de la banda está entre rejas, que los tribunales han endurecido su doctrina en materia penitenciaria, y que el señor Zapatero ha dicho, por activa y por pasiva, que no habrá diálogo hasta que el abandono de las armas sea, no indefinido, sino definitivo, o que no concederá la autodeterminación al País Vasco? Por sus palabras, señor Aznar, transmite a los españoles un desconocimiento absoluto de la actualidad de su país, un desconocimiento tan absoluto como el que tiene de la Constitución mejicana, o de las declaraciones de sus amigos de batalla, Bush y Blair, en las que afirman que no existen armas de destrucción masiva en Irak.
- “No, señores, nunca hubo negociación y menos de carácter político”, “¿Y qué hizo el Gobierno a continuación? ¿Negociar? No ¿Tapar sus manejos? No ¿Aceptar condiciones? No ¿Bajar la guardia? Tampoco". "Ni tomas de temperatura, ni mediadores, ni recados. El único mensaje era este: vamos a por vosotros, vamos a combatiros hasta derrotaros": su perdición, señor Aznar, son las hemerotecas, y precisamente, ironías del destino, las hemerotecas de aquellos diarios que, en su momento, le ayudaron en su campaña de desprestigio, acoso y derribo al gobierno del señor González, y que parecen estar dispuestos a repetir “hazaña” con el gobierno del señor Zapatero. Es una lástima, señor Aznar, que tenga usted que mentir, una vez más, para justificar sus pobres argumentos desestabilizadores, es una lástima que haya olvidado que llegó a ofrecer generosidad y flexibilidad a los terroristas, es una lástima que su amnesia le impida recordar que se refirió a ETA como “movimiento de liberación nacional vasco”. ¿Qué podemos esperar de una persona que se jacta de ser amigo de un Presidente como el señor Bush, un hombre sin escrúpulos que es capaz de ignorar las advertencias de los servicios de inteligencia sobre la amenaza terrorista de Al-Qaeda, un hombre capaz de hacer oídos sordos a las advertencias de sus colaboradores sobre las consecuencias devastadoras del Katrina, un hombre capaz de autorizar escuchas ilegales a los ciudadanos de su país, un hombre capaz de invadir un país bajo un pretexto basado en la mentira y dejarlo sumido en una guerra civil, un hombre incapaz de asumir sus responsabilidades políticas y dimitir?
- "De lo que se trata no es de ir de simpático por el mundo, sino de que te respeten”: su partido y usted, señor Aznar (aunque no fuese el candidato), solo han conseguido el respeto y la confianza del 38% de los españoles: porque, aunque sean el primer y principal partido de la oposición, no representan al 50% de los españoles, sino al 38% de los ciudadanos que les han votado: y es que ustedes, en su defensa de España, se han olvidado de los grupos minoritarios, entre ellos los nacionalistas: y estos grupos, señores del PP, son tan importantes como ustedes, porque representan a muchos ciudadanos que se merecen tanto respeto como los que han votado al PSOE o al propio PP. Quizás el señor Zapatero vaya de simpático por el mundo, pero considero que es mejor que vaya de simpático y no de antipatriota, de mentiroso, de reinventor de la Historia de España, de agorero catastrofista o de engreído acomplejado. Usted, señor Aznar, ha perdido el respeto por todo y por todos, pero no dude que recogerá aquello que siembra.
Me avergüenza que este señor haya sido Presidente del Gobierno de nuestro país: con sus “aznarismos” le ha hecho un flaco favor a España, a los españoles, a nuestra Constitución, a las instituciones que la misma recoge, a la Historia de nuestro país, a su partido, a su sucesor, al lema de su convención, a la democracia y, sobre todo, a la verdad.