¿Qué ha cambiado?
24 abr 06Tras el comunicado de ETA declarando un alto el fuego permanente, han sido muchas las declaraciones que hemos podido oír, y muchas las polémicas desatadas por el partido popular.
En el año 1998, gobernando el partido liderado hoy por Mariano Rajoy, ETA declara una tregua. En aquel entonces se hablaba, desde el gobierno popular, de diálogo, negociación, del papel de Navarra, de proceso de paz y de generosidad. Hoy, desde la oposición, los populares no dicen lo mismo: ¿qué ha cambiado?.
"No estoy pidiendo, y podría hacerlo, que asuman todos los pronunciamientos electorales que ha habido en estos veinte años, ni siquiera que hagan explícita condena de sus propios crímenes, pero sí que acepten las reglas democráticas desde el primer momento en que anunciaron el cese de la violencia."
José María Aznar, 11 de octubre de 1998.
“Si ETA abandona las armas se podría hablar y negociar, y ahí Navarra va a estar y será generosa. En la medida en que se consolide la tregua y podamos hablar de abandono definitivo de la violencia, se podrá hablar de otras cuestiones como la política penitenciaria y la reinserción”.
Miguel Sanz, 14 de octubre de 1998, Presidente de Navarra.
"Las condiciones del Gobierno no exigen la entrega de armas, pero sí el respeto a las reglas del juego democrático".
"Arnaldo Otegi se da por seguro como interlocutor".
Diario ABC, 4 de noviembre de 1998.
“Los contactos los llevaremos directamente y sin intermediación”.
Mariano Rajoy, 12 de noviembre de 1998.
“El Gobierno ha hecho un gesto (el acercamiento de presos) conforme a la voluntad y el deseo de que llegue la paz”.
Mariano Rajoy, 26 de diciembre de 1998.
"Hace no mucho tiempo hablé de generosidad porque es una palabra que no me quema en la boca y que es patrimonio de los que no vivimos instalados en el rencor. Al hablar de generosidad no olvido que un Estado de Derecho tiene principios, leyes y políticas de paz, de una paz real, inequívoca, sin sombras (…). Ahora lo que toca es la paz. Sólo la paz y nada más que la paz. Construir la paz es lo más importante. Es la tarea que tenemos ahora. Es fundamental construir la paz sobre una base sólida pero, a la vez, flexible. Queremos que la paz que se construya sea habitable, no para la mitad de los vascos sino para todos ellos. Somos los demócratas los que tenemos la legitimidad para abordar la paz. Apuesto por el diálogo y la responsabilidad compartida".
"Si los únicos que han sido inflexibles, los únicos que han sido inmovilistas, los únicos que han sido irracionales, tomasen la decisión de dejar de ser, de dejar la violencia, yo sabría ser generoso. Si lo que se pretende es forzar la mano del gobierno para conseguir ventajas políticas, tengo que decir que ese camino es un camino que no conduce a ningún sitio, a ningún sitio".
José María Aznar, 1998.
"Estamos dispuestos a dialogar, dispuestos a flexibilizar la política penitenciaria, a imaginar una reinserción para la gente de ETA, dispuestos a hacer todo sin exigencia previa, sin ni siquiera discutir la entrega de armas, justo por la paz".
Jaime Mayor Oreja, 16 de septiembre de 1999.
"La entrega de armas ha sido una de las más espinosas de Irlanda y supone una petición absurda porque una entrega de armas puede ir seguida de una nueva compra. Es mucho más importante una declaración firme y solemne de que ETA no volverá a matar”.
"El Gobierno había dado ya los pasos que se tenían que dar (...) Hemos hablado y la política penitenciaria ha dado un giro de 180 grados".
Martí Fluxá, Secretario de Estado de Seguridad, octubre de 1999.
"Cuidado con las palabras. No estamos en un proceso de paz porque no hay ninguna guerra, sino una organización terrorista que atenta contra los demás".
"Llevamos días oyendo a miembros del Gobierno lo que están trabajando en favor de la paz algunas personas, como [Arnaldo] Otegi, y quiero recordar que forma parte de una organización terrorista y es un delincuente".
"No cabe ninguna negociación política, ni sobre Navarra, ni sobre autodeterminación, ni sobre nada con una organización terrorista, porque eso supondría que haríamos del terrorismo un instrumento para hacer política".
Mariano Rajoy, 22 de abril de 2006.