Animales más humanos
5 may 06¿Tiene derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturado quien posee una estructura cultura propia transmitida de generación en generación; quien es capaz de comunicarse con otros a través de un mismo lenguaje; quien tiene pensamientos, imaginación, recuerdos, autoconciencia; quien puede empatizar, engañar o mantener una amistad de por vida; quien siente curiosidad, ríe y llora; quien tiene sentido del tiempo y consciencia de la muerte?
Los bonobos, los chimpancés, los gorilas y los orangutanes no solo tienen cultura propia, la transmiten a sus hijos y se comunican entre ellos o con humanos: pueden hacer todo lo anterior. El proyecto Gran Simio pretende, desde el año 1993, conseguir una protección legal y moral para estos animales que tanto se parecen genéticamente a los humanos (96,4% en el caso de los orangutanes, 98,4% en el de los chimpancés).
Los animales tienen derechos reconocidos desde la aprobación, por la UNESCO, de la Declaración de Derechos del animal (23 de septiembre de 1977), posteriormente ratificada por la ONU. Dicha declaración se limita a enumerar, a lo largo de 14 artículos, unos derechos que deben desarrollarse para ser realmente efectivos. ¿Qué sería de la Declaración Universal de los Derechos Humanos sin un desarrollo posterior por parte de los ordenamientos jurídicos estatales? ¿De qué sirve contemplar el derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturado si ningún cuerpo legal contempla consecuencias jurídicas para quien vulnere estos derechos?
Todos somos seres vivos, unos racionales, otros irracionales, pero animales, al fin y al cabo, y proteger la vida, la libertad y la dignidad de los animales que cohabitamos en la Tierra seguramente nos haga más humanos.