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La Coctelera

Rocío, descanse en paz

1 jun 06

La enfermedad de Rocío Jurado ha sido la crónica de una muerte televisada. Durante meses hemos sido “informados” sobre su enfermedad, su evolución y su agonía. La última semana ha sido especialmente sangrante a nivel informativo: hasta los telediarios daban testimonio del estado de la cantante ante la entrada de su residencia. Toda España sabía quién entraba y salía, cómo lo hacían, qué expresaba su rostro, de qué color era su ropa... Los familiares pedían y hasta suplicaban, a estos periodistas de las vísceras, que se respetase su dolor, que no se subiesen a las vallas para fotografiarles o filmarles: fumarse un cigarrillo o compartir el llanto y el dolor con un familiar o amigo dejaban de ser algo privado para convertirse en espectáculo público. No sirvieron de nada los ruegos, ni la amabilidad con la prensa, a quien darle la mano implica quedarse sin los dos brazos. La voracidad informativa llega hasta tal punto que el hecho de bajar la ventanilla del coche para hablar con esta prensa acosadora ha proporcionado la imagen de una “periodista”, micrófono en mano, introduciendo su cabeza en el interior del automóvil. ¿Realmente necesitamos saber cómo se sienten los familiares o si entran y salen del domicilio con lágrimas en los ojos? ¿Estamos tan anestesiados que no somos capaces de ponernos en la piel de quien sufre o de recordar nuestros propios momentos de sufrimiento, para imaginarnos, por nosotros mismos, el terrible trago por el que están pasando quienes pierden a un ser querido?
No es la primera vez, ni será la última: la vida, la enfermedad y la muerte como espectáculo televisivo: ahora todos sabemos, desgraciadamente, lo que toca. Descanse en paz Rocío, aunque me temo que ni eso le permitirán.

4 comentarios

4 comentarios

  1. 1 jun 2006 | 12:21 PM # jotatrujillo dice:

    El tratamiento dado por los programas de televisión, a la muerte de Rocío Jurado, ha sido lamentable y penoso. No puede consentirse que nádie haga espectáculo con el dolor ajeno.
    Lo malo es lo que tu dices al final, es lo previsible: entierro, visitas (pagadas) de familiares compungidos, problemas de herencia, etc. Y cuando pasen unos años , algún programa se inventará algún pasaje de su vida para seguir llenando de basura las pantallas.
    Saludos y tristeza por la muerte de una gran artista.

  2. 2 jun 2006 | 06:48 PM # webbing dice:

    El seguimiento televisivo ha sido tan salvaje que me pregunto hasta donde vamos a llegar si los espectadores seguimos consintiendo esto con audiencias millonarias.

  3. 2 jun 2006 | 07:46 PM # El Agente dice:

    Si por cada niño africano que muere de hambre se formara lo que se ha formado por la muerte de esta señora, no daríamos abasto.

    En fin, que hay muertes que me parecen más terribles y que van más contra natura.

  4. 3 jun 2006 | 01:53 PM # indignaciones dice:

    El problema no es sólo que los espectadores lo permitamos. Es que lo demandamos... Si las cadenas de televisión -que son empresas en pos de beneficios- lo emiten, es porque saben que la gente lo va a ver -aunque ya sabemos que es un círculo vicioso-. Muy triste, repugnante el tratamiento. Ayer ya vi, en un programa del corazón, como intentaban empezar a buscarle infidelidades a Rocío Jurado. Son buitres carroñeros.

    Pero bueno, ello no quita que me apene la muerte de una grandísima artista.

    ¡Un saludo!

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