El fin de la mentira
21 sep 06Los atentados del 11 de marzo en Madrid se produjeron estando el PP en el gobierno: bajo su mando se encontraban las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. En los tres días siguientes no apareció ninguna pista que apuntase a ETA y desde el primer momento se descartó la autoría de la banda por unas escuchas telefónicas que se realizaron el mismo día de los atentados. A pesar de ello, el PP insistió, ante la ciudadanía y los medios de comunicación, en la autoría etarra cuando las pruebas recogidas apuntaban a Al-Qaeda quien, además, reivindicó la masacre en un vídeo difundido por la televisión británica.
Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado continuaron bajo mandato del PP hasta la toma de posesión del nuevo gobierno socialista un mes después de las elecciones: las pruebas involucrando a ETA seguían sin aparecer pero comenzaba a gestarse la teoría de la conspiración.
Según el PP, ETA estaba más debilitada que nunca, a punto de ser derrotada gracias a su política antiterrorista: sin embargo, si ETA hubiese sido la autora de los atentados del 11 de marzo, habría cometido el mayor atentado terrorista de su historia en su momento de mayor debilidad y agonía y habría dejado en entredicho la política antiterrorista del gobierno. En cualquier caso, al sostener la autoría de ETA, el PP habría mentido a los ciudadanos bien sobre la eficacia de su política, bien sobre la debilidad de la banda terrorista.
Hoy, declarado un alto el fuego permanente, se produce un rebrote de kale borroka para, según dicen, presionar al Gobierno en pleno proceso de paz. ¿Acaso no supondría un grandísimo acto de presión y una demostración de “fortaleza” ser el autor de un atentado con 192 muertos y 1.400 heridos? Sin embargo ETA niega, desde el mismo día 11 de marzo, la autoría del mayor atentado terrorista sufrido en Europa.
Ni las pruebas ni las teorías apuntan al terrorismo etarra, pero el Partido Popular continúa apoyando la mentira, la incoherencia y las tesis conspiratorias. ¿Con qué fin?