Rajoy tiene una mentira para usted (I)
23 abr 07Mariano Rajoy acudió el pasado jueves al programa de TVE “tengo una pregunta para usted”. En el “Congreso” televisivo “sus señorías” decidieron que querían hablar de las mentiras del 11-M, de las víctimas de primera y de segunda, de las manifestaciones a las que no acude el PP, de la corrupción urbanística, de la campaña anti estatut, de la educación, de los matrimonios homosexuales, de lo que cobran los pensionistas, de lo cara que está la vida, de las consecuencias que todavía sufren los funcionarios que vieron congelado su salario durante su gobierno, de la ley electoral o de la crispación.
El 11-M:
El programa bien podría haberse titulado “tengo una realidad que mostrarle”: en esa realidad que Rajoy no es capaz de ver y niega reiteradamente, nos encontramos con un ministro del Interior que durante tres días comunicó a los españoles, en sus diferentes intervenciones públicas, que la principal línea de investigación sobre los atentados del día 11 de marzo era ETA, que la dinamita era la habitual de ETA y que no se podía pensar en otra autoría que en la de aquellos que llevaban 30 años matando en nuestro país. Desde “su realidad”, Rajoy seguramente no recuerde que él mismo declaró, el 13 de marzo, en plena jornada de reflexión y en las páginas del diario “El Mundo”, que tenía “la convicción moral” de que había sido ETA. Desde su particular visión de la realidad, tampoco recordará que la prensa extranjera, los servicios secretos de los países europeos y de los propios EEUU negaron lo que ellos afirmaban durante esos tres vergonzosos días, como tampoco recordará que desde el mismo día 11 por la tarde las pruebas que se iban recopilando pesaban más que cualquier “convicción moral” que pudiese tener el aspirante a la presidencia del gobierno. Todo esto no lo recuerda, lo ha borrado: los demás mienten y solo ellos dicen la verdad, su inmoral y vergonzosa verdad.
De Juana:
Para su desgracia, el líder de la oposición no pudo hablar del tema De Juana Chaos todo lo que le hubiese gustado porque a los ciudadanos ya les aburre tanta demagogia con el asunto de un terrorista que, mal que nos pese a todos, ha cumplido su condena por sus asesinatos y que ahora está en prisión atenuada porque así lo ha dictaminado un juez de la Audiencia Nacional y respaldado la judicatura de este país.
El GAL:
En la derecha política y mediática, cuando se habla de terrorismo, de otras treguas y “cesiones”, de conspiraciones o del afán por buscar la verdad por parte de ciertos periodistas que más que ir a su encuentro la fabrican a medida, siempre se utiliza el comodín del GAL. Ellos nunca consintieron el GAL: más bien miraban para otro lado o lo “alababan”. Ahora, en un ejercicio más de ese cinismo al que nos tienen tan acostumbrados, se llenan la boca hasta el empacho con la palabra de tres letras cuando les faltan argumentos para defender sus incoherentes críticas a la política antiterrorista del actual gobierno: con lo recientes que están en nuestras memorias las actuaciones del anterior ejecutivo… Muy pocos argumentos demuestra poseer el señor Rajoy cuando no es capaz de defender su postura sobre el tema que sea sin recurrir a un asunto sobre el que los Tribunales ya han dictado sentencia.
Víctimas:
El asunto de las víctimas de primera y las víctimas de segunda es incalificable. Rajoy tampoco lo ve: su partido siempre apoya y defiende a todas las víctimas por igual. Para demostrarlo no hay más que fijarse en Esperanza Aguirre, todo un ejemplo de ecuanimidad a la hora de conceder subvenciones a las distintas asociaciones de víctimas del terrorismo. ¿Alguien ha escuchado alguna vez a algún dirigente del partido popular condenar las palabras que Jiménez Losantos dirige hacia Pilar Manjón, tan víctima del terrorismo como el señor Alcaraz?; ¿alguien ha visto a algún dirigente del Partido Popular en la manifestación del día 13 de enero celebrada en Madrid contra el terrorismo que acabó con la vida de dos personas de nacionalidad ecuatoriana?; ¿cuándo han empezado a acordarse de las víctimas, señores del PP?; ¿dónde estaban ustedes cuando los guardia civiles y los policías caían como moscas, casi a diario, en el País Vasco?; ¿dónde estaban sus flores? Ni siquiera asomaban las orejas. Era entonces cuando ETA estaba más fuerte que nunca, no hoy; era entonces cuando el terrorismo no proporcionaba réditos electorales, hoy parece que sí.