Un insoportable doble rasero
15 jul 07No dejo de preguntarme qué clase de ciudadanos tienen aquellos países vecinos cuyos gobiernos negocian con terroristas para liberar a compatriotas secuestrados de una muerte segura, qué clase de políticos son aquellos que buscaron el final dialogado del terrorismo sufrido en su territorio y lo consiguieron o qué clase de medios de comunicación son aquellos que guardan la diligencia debida en asuntos de semejante envergadura. Me lo pregunto porque aquí, en nuestro país, la negociación y el diálogo con terroristas y la discreción mediática solo parecen posibles si gobierna la derecha política: solo entonces se habla de "valientes pasos hacia la paz".
Sin embargo, cuando la izquierda intenta aprovechar la misma oportunidad de lograr que un país viva en libertad y en paz nos encontramos con un Presidente que traiciona a los muertos, a la patria y sus ciudadanos, ante la suerte de los terroristas, su fortaleza y los milagros policiales.
En este país, para nuestra desgracia y vergüenza, no contamos con una derecha con sentido de Estado. En este país nadie perdona que un Presidente del Gobierno tenga un lapsus y califique de "accidente" un atentado terrorista mientras un aspirante a Presidente califica a ETA de "gran nación" y dedica el debate sobre su estado a hablar única y exclusivamente de aquello con lo que ha hecho política de oposición a lo largo de estos tres años: el terrorismo, el mismo que en ese período de tiempo no ha conseguido más que dos víctimas mortales, ha perdido a 300 de sus activistas gracias a la actuación policial y ha visto juzgados a 200 de los suyos solo durante el año pasado.
En este país ya ni siquiera sabemos estar unidos, ni cuando tenemos la oportunidad de ver el fin del terror, ni cuando ésta se desvanece: solo somos capaces de olvidar el pasado para no entender el presente y condenar el futuro.