La estrategia de la crispación (II)
15 mar 08Hace cuatro años la derecha
eligió la estrategia de la crispación como forma de hacer oposición, una estrategia centrada en la política territorial, la banda terrorista ETA y el atentado del 11 de marzo. Manteniendo la crispación se consiguió la práctica invisibilidad de muchos de los logros del gobierno socialista
a lo largo de la legislatura pasada, pero también que la democracia funcionase con una cierta “anormalidad”.
La estrategia de la crispación no solo ha sido utilizada por el Partido Popular, sino también por los medios de comunicación afines a la derecha española. Tanto unos como otros han recurrido al insulto y a la descalificación permanente contra el Gobierno y hemos escuchado desde el “bobo solemne
” de Mariano Rajoy o el “perfecto imbécil
” de Alicia Castro, hasta el "estúpido
" de Cristina López Schlichting o el "liberticida
" de Jiménez Losantos. A lo largo de los últimos cuatro años el PP acusó al Gobierno de haber roto los consensos
en política territorial y antiterrorista o de dinamitar los consensos de la transición. ¿Ha sido así?: