Publicidad:
La Coctelera

Engañar en nombre de la información

5 feb 09

Es una lástima que la APM y Urbaneja lancen sus dardos contra el que hace la broma y no contra quien, por no ejercer su profesión con rigor, difunde una falsa noticia; es una lástima que no se hayan acordado antes del prestigio de su profesión y no hayan denunciado el desprecio absoluto a las reglas del periodismo que supuso, por ejemplo, la teoría de la conspiración.

SEGUIR LEYENDO...

2 comentarios

2 comentarios

  1. 6 feb 2009 | 12:22 PM # jotatrujillo dice:

    Se de Intereconomía a través de lo que se publicó sobre Fabra y CQC y por el programa El Intermedio. Trato de mantenerme lejos de esos especímenes como Horcajo, en aras de mantener mi lucidez mental y no exponerme a respira el hedor de sus propuestas.
    Pero lo de Urbaneja es de juzgado de guardia y lo retrata fielmente, la Asociación de la Prensa, esta en manos de alguien que entiende que en periodismo las noticias no hay que contrastarlas. ¡ Que rápido el Urbaneja!
    Seguro que estaba en el deber de defender a los suyos.
    De pena.

  2. 7 feb 2009 | 08:34 PM # pierre-menard dice:

    Hay que distinguir entre periodismo y publicidad, lo de Intereconomía es pura publicidad ppartidista que se esconde bajo un supuesto periodismo objetivo, y no sólo esta cadena sino muchas otras que se ponen rimbombantes nombres neutrales como Libertad Loquesea como se ponían en tiempos el Independiente o el Imparcial. Para engañar es preciso buscar un buen nombre de camuflaje y luego ponerse muy seriecitos en la pantalla y dar noticias malignamente elegidas y colocadas, y al soltarlas tergiversar en la dirección apetecida, riéguese todo esto con tertulias sólo de afines o, para dar credibilidad, con algún rojillo (despistado y a ser posible tartamudo) al que todos interrumpen (en el momento fundamental de su discurso) alborotados por lo que dice y que necesariamente ha de quedar en ridículo y como mentiroso o engañado inocente y ya tenemos montada una cadena de desinformación bien chula. Urbaneja al no distinguir entre verdadero periodismo y estos publicistas populares lo único que hace es ser mamporrero de este engaño.
    Un saludo
    P. Menard

Escriba un comentario: