El estercolero televisivo
25 jul 09Quizás “Pipi” y “Jimmy” no sean más que el reflejo de la profesionalidad de la que hacen gala de plató en plató. Al menos hay que reconocerles el mérito de haber respetado su nombre de pila a la hora de desligarlo de su “trabajo”. “Pipi” y “Jimmy” son y serán conocidos por el público por ejercer la prostitución televisada de la vida privada propia y ajena más que por ofrecer información rigurosa y de interés para el espectador. Gran favor le harían a la profesión periodística si, también a la hora de referirse a su trabajo, utilizasen otro término que no fuese el de “periodista